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Nivel 3

De la idea a la fórmula

Ahora es momento de crear sin una plantilla. En los módulos anteriores aprendiste a reconocer y explorar las materias primas, trabajaste con estructuras ya preparadas y descubriste cómo construir tus propios acordes. En este módulo, la estructura la creas tú. Partirás de una idea y construirás tu propia composición desde cero, utilizando las materias primas y los acordes que ya forman parte de tu biblioteca olfativa. El objetivo no es crear un perfume “perfecto” al primer intento. Es aprender a tomar tus propias decisiones: elegir, combinar, evaluar y ajustar. Aquí comienza tu propia fórmula

1. SESION OLFATIVA

Entrena tu memoria. Descubre una nueva dirección.

Comienza repasando las notas de tus sesiones anteriores. Intenta reconocerlas sin mirar sus nombres y lleva el ejercicio un paso más allá: combina 2–3 notas en un mismo blotter, creando pequeños acordes. Escúchalos e intenta identificar qué aromas forman parte de cada combinación. Después, abre tu nuevo kit y descubre una nueva familia olfativa. Explora cada materia prima de forma individual, con atención y sin prisa. El objetivo ya no es solo reconocer una nota, sino aprender a escuchar cómo cambia cuando se encuentra con otras.

2. DENTRO DE UNA FÓRMULA

De los materiales a un perfume

Hasta ahora has trabajado con materias primas, bases y acordes por separado. Ahora vamos a ver cómo todos estos elementos pueden convertirse en una composición completa. Para este ejercicio abrimos una de nuestras fórmulas y mostramos su estructura real. Todos los elementos que encontrarás aquí forman parte de la biblioteca de materiales con la que has trabajado durante el curso.

  • CARACTER Seco, cuero, amaderado especiado

    Estructura de la composición

    Base amaderado 30% · 10% Base Floral

    Bergamota 8% ·Salvia esclarea 7% · 
    Jengibre 5% · Sandalo 15% · Cedro 10% · Copaiba 8% · Vetiver 4% · Ámbar 3%

ESCUCHA LA FÓRMULA

No intentes memorizarla. Primero huele el perfume terminado. Después vuelve a sus materiales e intenta reconocerlos dentro de la composición

¿Qué notas reconoces primero?

¿Cuáles aportan contraste?

¿Qué cambiarías para crear tu propia interpretación?

Una fórmula no es una receta que debes copiar. Es una forma de entender cómo una idea se convierte en perfume

De una idea a tu propia fórmula. Antes de elegir las notas, define qué quieres crear. Un perfume puede nacer de una persona, un recuerdo, un lugar, una emoción o una historia. También puede estar pensado para un momento específico, una ocasión, una época del año o una forma particular de sentirse. No pienses todavía en los ingredientes. Primero construye una imagen clara en tu mente.

 3. TU CREACIÓN 

1. NOMBRE

Dale un nombre, aunque sea provisional. A veces una sola palabra ayuda a definir toda la dirección.

2. IDEA

Una historia, un recuerdo, un lugar, una persona, una emoción o simplemente una imagen.

3. CARÁCTER

Fresco, luminoso, cálido, seco, sensual, limpio, elegante, misterioso, intenso...

4. PERSONA

Imagina quién podría llevarlo: su edad, estilo, personalidad o forma de vivir.

5. MOMENTO

Día o noche, verano o invierno, ciudad o naturaleza, cotidiano o especial.

6. COMPOSICIÓN

Piensa en el protagonista de tu perfume y en las notas que pueden acompañarlo, darle estructura o crear contraste.

Ahora vuelve a tu biblioteca olfativa y empieza a experimentar. Selecciona los materiales que mejor expresen tu idea, prueba combinaciones, escucha cada cambio y registra tu fórmula. No necesitas utilizar muchas notas. Utiliza solo las que tu idea necesita.

No estás simplemente mezclando aromas. Estás traduciendo una idea en olor.


4. PRESENTA TU PERFUME

Tu fórmula ya tiene una historia. Ahora compártela.

u perfume está creado. Dale un nombre final y piensa cómo lo presentarías a otra persona. No necesitas hablar de porcentajes, fórmulas o materias primas. Intenta contar qué es este perfume: qué historia transmite, para quién lo imaginaste, qué sensación quieres provocar y en qué momento te gustaría llevarlo. Preséntalo a tus compañeros, amigos o familia y observa cómo lo perciben ellos. Un mismo aroma puede despertar imágenes y emociones completamente diferentes en cada persona. ¡Felicidades! Has completado los tres módulos. Pero este es solo el comienzo. La perfumería se aprende oliendo, experimentando, creando y volviendo a empezar. Sigue oliendo. Sigue creando.